martes, 28 de septiembre de 2010

Caída... impacto seguro

... tarde noche de regreso a casa, tormenta electrica prominente en el horizonte, el viento soplaba del lado sur de la autovía, en el lugar menos esperado de la cuasi noche, detrás de un auto con el cuál corriamos a la par.... aparecío el fucking canino, de color cafe con lecha, trompa negra, una altura de unos 60 cm del piso a la cabeza, ojos achinados de correr contra el viento y creer que podía escapar a su destino...

... cruzó delante del automóvil color bordó en medio de estruendos y relámpagos, yo calculaba que el auto se encargaría de él... pero no... el mataperro de mi Gilera Gran Turismo 200 del año '72 lo haría, cuando lo ví con trayectororia similar a la de un TOMAHAWK con destino mi rueda delantera, solo atiné a frenar, cosa que fue bastante insuficiente a unos 100 km/h por lo cual no conseguí más que un arrastre de rueda trasera, entonces en ese preciso momento volví a acelerar a fondo (obvio todo aquel que anduvo o anda en moto lo entiende), pero ya era tarde, el estaba frente a la rueda delantera con la misma cara de desesperación que la mía debajo del casco...

...pasó la rueda delantera, el mataperro cumplió su función, pero al llegar a la rueda trasera la levantó en forma implacable, fué entonces que de una cabriola sin soltar la moto en principio comencé la declinante trayectoria que terminaria en impacto seguro..

... el golpe, fue muy duro, al estar justo pasando por un tramo que no tiene luces de alumbrado perdí toda referencia de donde estaba todo lo que me rodeaba, en plena oscuridad toque suelo con mi mano izquierda, codo hombro y posteriormente el casco... gracias a tener un casco aceptable y siempre abrochado pude enfrentarme a la inexorable soledad oscura del sendero, sus piedras tipo ripio, asfalto y tierra suelta que golpeteaban las partes de mi cuerpo... y cabeza...

... al frenar después de semejante de revolcón, intentando pararme sin darme cuenta de estar en pleno movimiento, volvi a caer y rodar sobre mis rodrillas sentidas por el asfalto seco sediento de cualquier líquido que lo nutra, pero esta vez no pudo conseguirlo,,, sentado en el asfalto como un muñeco de trapo vi pasar el camión a unos escasos tres metros y medio de distancia, luego el silencio de la autovía tomo su puesto, pero yo no estaba solo, a la lejana distancia de unos quince metros todavía brillaba cuál cuazar el faro de mi amiga, fue entonces cuando derrepente del sordo sonido pasé a escuchar el tierno candor del bramido de su motor... ella como yo estaba herida pero no daba señales de estar mal herida, solo algunos raspones que quemaron sus fuertes empuñaduras, posa pies. Fue entonces cuando volvi a mirar con la luz del celular y si algo estaba mal, mi amigo el mataperro herido de muerte, él había tomado nuestro lugar y con su alma de caño forrado en cromo tomo las más duras reprimendas del canino adversario y su ayudante el asfalto...


... el regreso a casa, fue lento y lleno de preguntas, bronca, dolores hasta en el alma y ropa de oficina rota, pero algo muy dentro mío me dejaba tranquilo que tanto su corazón como el mío aún siguen latiendo...

1 comentario:

  1. Muy buen relato te felicito, por suerte el casco cumplio bien su funcion y a vos no te paso nada, salvo los raspones a la maquina.
    saludos desde buenos aires de otro gilerista.

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